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¿Qué diferencia los vinos tintos, blancos y rosados?

Además del color, que claramente es la diferencia que antes se aprecia y que todos conocemos, hay muchísimas diferencias entre estos tres tipos de vino. Al igual que por cada tipo de vino hay muchos diferentes, ya sea por su procedencia, crianza, tipo de uva, etc. Aunque eso lo dejamos para otra entrada de Blog. Hoy queremos explicar cuáles son las diferencias entre los vinos tintos, blancos y rosados.

Siempre hemos escuchado eso de “yo soy más de tinto” o “a mí solo me gusta el blanco”. Y es que la segunda gran diferencia, después del color, es el sabor.

El vino blanco es fresco, cítrico, más ácido y sólido. Si tu paladar aprecia estas características, al final acabarás “siendo de blancos”. Así mismos los vinos rosados son suaves, frescos, ácidos y frutales. Si te gusta el vino blanco probablemente también aprecies la suavidad del vino rosado. En cambio el vino tinto, que digamos es el más popular, tienen mucho cuerpo y nos permiten aprecias varios tipos de aromas.

Pero ¿qué es lo que hace que estos vinos obtengan su sabor? Vamos a verlo:

Primero, hay que aclarar que tanto el mosto (zumo de uva) de la uva blanca y la uva tinta no tiene color. Es la piel la que coloreará el vino. En el caso del vino tinto, la piel se fermenta junto al mosto, lo que da color al vino resultante. En cambio, el vino blanco no se fermenta junto la piel.

El vino tinto se suele fermentar a una temperatura de 25ºC, junto con los elementos duros de la uva (la piel, las pepitas…). Además, como curiosidad, si alguna vez has tomado un vino tinto y se te ha quedado la lengua áspera o reseca, es debido a los taninos. Esta sustancia se encuentra en la piel de la uva y hace que se nos quede esa rara sensación sólo cuando probamos vinos tintos.

De esta misma manera se produce el vino blanco, solo que el color de sus tipos de uvas es diferente y solo se fermenta con el zumo, a una temperatura de entre 13ºC y 15ºC y separado de la piel.

El vino rosado se obtiene de añadirle al mosto blanco la piel de la uva tinta, lo que le da ese color y sabor característicos.

Esperamos que te hayan servido estas explicaciones. Si es así, ¡comenta y comparte! Y no olvides que en Livinos siempre decimos que el mejor vino es el que te gusta.

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